Sin lugar a dudas, desde que el genial jugador con unas pintas de porrero que pa qué llamado Patrick Kluivert recalara en el F.C. Barcelona para lanzar balones a las gradas cuando el público lo reclamaba, no nos habíamos topado con otro elemento de la misma calaña, cuyas pretensiones parecen ir todavía más allá que las del máximo goleador de la historia del Barcelona, habiéndola líado ya en unos escasos meses desde su llegada, tras encontrarle empotrado en una unidad policial, acompañado por tre... Leer más
